• Ayudas a la forestación 2017

    Hoy, día 2 de marzo de 2017, la Junta de Castilla y León ha vuelto a convocar las ayudas para la forestación de tierras agrarias.
    Desde la Asociación consideramos que es una magnífica ocasión para revalorizar terrenos que actualmente tengan poco uso (eriales, matorrales, terrenos agrícolas marginales), a través de su repoblación, cerramiento y creación de caminos.
    La convocatoria no sólo cubre al 100% los gastos derivados de la repoblación, sino que también garantiza el cuidado de la misma durante cinco años
    En el caso de que pudieras estar interesado, te animamos a que te pongas en contacto con nosotros para estudiar tu caso concreto.
    El hecho de llevar casi 25 años desarrollando repoblaciones por toda la provincia nos sitúa en una situación de privilegio desde la que poder optimizar y potenciar este tipo de expedientes e incluso añadir mejoras adicionales.
    Para poderse acoger a la convocatoria de ayudas hace falta configurar una solicitud de al menos 5 hectáreas, que necesariamente deben estar formadas por unidades de actuación de más de 2 hectáreas.
    Son elegibles tanto los terrenos agrícolas como los eriales, pastizales y matorrales siempre que no se encuentren previamente arbolados (tienen que tener menos de 100 árboles/ha).
    El plazo se encuentra abierto hasta el 21 de abril, pero nos gusta preparar bien los expedientes y desarrollarlos con la suficiente anticipación, así que si la propuesta te pudiera resultar atractiva, háznoslo saber cuanto antes a asfoso@asfoso.org

  • Felices días

    Con esta imagen de nuestra tierra, te queremos trasladar nuestros mejores deseos para estos días.

  • Conflictos por el acceso al monte

    En España la tierra tiene un dueño: particulares, ayuntamientos, montes de socios, colectivos de vecinos…

    El monte NO ES DE TODOS.

    Los conflictos por la recolección de setas no son  más que uno de los múltiples ejemplos de una mala armonización entre los derechos de los propietarios y vecinos de los montes, con los de una población urbana que le interesa entender que todo está a su servicio.

    Esta vez es desde Galicia desde donde nos llegan voces trasladándonos problemas sociales. Nuestros amigos de la Organización Galega de Comunidades de Montes Veciñais en Man Común se siente invadidos y argumentan agravios en la interpretación de los derechos de unos y de otros.

    No es de recibo un sistema por el que unos sienten que sólo tienen derecho a poner y otros a recibir.

    Sin lugar a duda se hace preciso reflexionar para ver cómo armonizar ambos intereses.

    Tal vez sea el momento de establecer mecanismos incentivadores o de compensación para que a los propietarios forestales de verdad les compense poner en común con la sociedad los bosques que desde generaciones vienen conservando.

    Os transcribimos el artículo de López Penide, de La Voz de Galicia.

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    La respuesta de los comuneros a las masivas concentraciones ciclistas del domingo no se ha hecho esperar. Así, la Organización Galega de Comunidades de Montes Veciñais en Man Común y la Unión de Tecores de Galicia emitieron un comunicado conjunto a través del cual, si bien lamentan la presencia de trampas en el monte, tiran de un lenguaje propiamente bélico para contestar a sus críticos: «Esixir, por alleos, usar as terras do monte veciñal e do rural sen autorización dos seus titulares, é un acto de invasión, de ocupación ilegal».

    Añaden que muchas de las actividades que desarrollan estas personas «somentes poden traer consecuencias negativas» para los titulares de los terrenos, «derivadas da responsabilidade civil subsidiaria», como para los propios usuarios por «descoñocemento da situación dos terreos» y para el ecosistema. Con respecto a este último aspecto, precisaron que, mientras entre mayo y junio se le prohíbe a los cazadores adiestrar con sus perros en el monte, son muchos los senderistas que acuden con sus canes sueltos causando «molestias e danos considerábeis á fauna que neses meses atópase en pleno período reprodutor».

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    A este respecto, asumen que, al margen de ser parcelas de titularidad comunitaria, los montes vecinales son espacios abiertos que cumplen una serie de funciones, entre las que estaría la social. Es en este ámbito donde los firmantes del comunicado sitúan las actividades recreativas, aunque matizan que los usuarios no se pueden llevar a cabo asumiendo que el rural es «un inmenso espazo público».

    A este respecto, advierten que estos usos no solo tienen que estar regulados, sino también «autorizados polos titulares das terras, como acontece cos aproveitamentos gandeiros, cinexéticos, custodia do territorio, ou mesmo con algún clube deportivo».

    De este modo, sostienen que, contando con el permiso de las comunidades de montes, se podrían habilitar espacios para este tipo de actividades. Y de hecho, reconocen que hay colectivos que ya contemplan este tipo de usos en sus planes de ordenación e, incluso, colaboran a la hora de organizar pruebas deportivas o rutas de toda índole.

    Pero sin perder de vista que «os montes veciñais en man común non son públicos nin privados, son propiedade colectiva, polo tanto comunitarios» y que su propiedad le corresponde, «única e exclusivamente», a los comuneros de un determinado lugar. Son, en definitiva, «os únicos que teñen potestade para decidir sobre estas terras».

    Asimismo, sostienen que existe mucho desconocimiento de la situación real del monte vecinal. Pusieron como ejemplo el hecho de que se hable de las pistas forestales como «vías públicas» cuando la Ley de Montes no se expresa en tal sentido: «Son para acceso aos montes dos seus titulares, para execución de traballos ou servizos agroforestáis».

    Mayor presencia policial

    En todo caso, y tras desvincularse ambos colectivos de las trampas que en los últimos tiempos han aparecido en montes de la comarca de Pontevedra, exigen una mayor vigilancia policial: «Reclamamos tanto á Policía Autonómica como ao Seprona e a Consellería do Medio Rural, a aplicación de dispositivos de vixilancia nas zonas onde se detectaron, co fin de deter e poder xulgar aos delincuentes que as colocan».

  • Camino de Faneland

    Os acompañamos otro interesante artículo de Jaime Izquierdo Vallina, publicado en el Faro de Vigo el pasado 19 de agosto de 2015. Confiamos en que os gustará.

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