La Asociación Forestal de Soria (ASFOSO) ha iniciado esta primavera los trabajos de preparación en los sitios piloto previstos dentro del proyecto FLoRE, centrado en la restauración ecológica mediante el uso de especies herbáceas locales. Esta iniciativa busca demostrar la viabilidad técnica, económica y organizativa de aplicar, a gran escala, soluciones de restauración basadas en semillas silvestres autóctonas.
Tras una primera intervención en la pedanía de Alcozar (Langa de Duero), donde se realizó una repoblación con herbáceas locales, las acciones experimentales han continuado en dos fincas truferas situadas en las localidades de Nepas y Rabanera del Campo. El objetivo es prevenir la escorrentía y la erosión estableciendo una cubierta vegetal permanente entre las calles de las plantaciones de trufa, lo que permite evitar el laboreo sistemático del suelo.
Ambas fincas provienen de antiguos cultivos de cereal de secano de bajo rendimiento, ahora reconvertidos para truficultura. En Nepas, la plantación fue establecida hace cinco años con un marco de 6 x 6 metros y una densidad de 278 árboles por hectárea. El terreno, ubicado en una ladera con orientación sureste, presenta una textura franca arcillosa y una precipitación media anual de 500 milímetros. Dispone de riego por goteo adaptado al perfil del terreno. Se encuentra a una altitud de 1.030 metros sobre el nivel del mar.
En el caso de Rabanera del Campo, la finca cuenta con una densidad de 204 plantas por hectárea, con un marco de plantación de 7 x 7 metros. La plantación se realizó hace tres años. El suelo es arenoso, con una precipitación media anual de 550 milímetros, y también dispone de sistema de riego por goteo. La altitud es semejante a la de la finca anterior; en concreto se encuentra a 1.040 metros sobre el nivel del mar.
Restauración innovadora en truferas
Para desarrollar la restauración ecológica con herbáceas locales en la trufera de Nepas, situada en el paraje del Cerro de la Cruz, se preparó previamente el terreno con un cultivador, dejándolo en condiciones óptimas. Para la siembra se empleó con éxito una sembradora de precisión, habitualmente usada en cultivos de cereal, que permitió una distribución uniforme de las semillas a pesar de su menor peso. Se ajustaron cuidadosamente las dosis para adaptarlas al pequeño tamaño de las semillas, logrando esparcirlas homogéneamente en cuatro calles de la finca. Actualmente se espera la evolución natural del proceso.
Por su parte, en la finca de Rabanera del Campo, ubicada en el paraje de Los Quiñones, la preparación del terreno fue similar a la de Alcozar. Se utilizó un tractor con cultivador y rulo homogeneizador. La siembra se realizó de forma manual, pero el tapado se efectuó con el rulo para asegurar una cobertura más uniforme. Esta finca, situada en una pendiente pronunciada, comparte características con la de Alcozar, aunque en este caso se utilizó el doble de semilla, lo que permitirá evaluar el impacto de distintas densidades de siembra recomendadas por el vivero.
El proyecto
Esta actuación forma parte del proyecto FLoRE, integrado por ocho entidades de España, Francia y Portugal. Está liderado por el Conservatoire d’Espaces Naturels d’Occitanie. Además de la Asociación Forestal de Soria, por parte española participan la Región de Murcia y la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Servicios de Badajoz; por parte francesa, FAB’LIM, Le Labo des Territoires Alimentaires Méditerranéens y el Conservatoire d’espaces naturels d’Auvergne; y por portugesa, el Instituto Nacional de Investigação Agrária e Veterinária, IP, Polo de Inovação de Elvas y MORE – Laboratório Colaborativo Montanhas de Investigação – Associação.



