Con la llegada del otoño y la finalización del periodo de alto riesgo de incendios, se han retomado los trabajos de conservación y mantenimiento de los montes de nuestros asociados.
Estas labores, que durante los meses de verano se interrumpen debido a las condiciones climáticas adversas, son fundamentales para garantizar la protección de los espacios naturales durante el próximo año.
Las tareas de conservación se llevan a cabo mediante cuadrillas especializadas y el uso de maquinaria especializada, que permite desbrozar matorrales, realizar cortes controlados de vegetación y limpiar áreas de acumulación de material seco. Estas acciones son esenciales para reducir la cantidad de combustible vegetal disponible en el suelo, lo que disminuye significativamente el riesgo de futuros incendios.
Nuestro objetivo, junto con nuestros socios, es mantener el monte en las mejores condiciones posibles para prevenir incendios y promover un entorno más sostenible.


